En la presente entrada se expone la actividad 6, la extracción de una serie de ideas clave referidas a la educación durante la ilustración en España y la educación en Jovellanos; ideas que han sido puestas en común en la clase del 25 de febrero de 2021 en la asignatura Tendencias contemporáneas de la educación, con el profesor titular Antonio Mora Villamayor. Se trata por tanto de una actividad de carácter individual, datada en el fecha del 27 de febrero de 2021.
IDEAS
PRINCIPALES DE LA EDUACIÓN DURANTE LA ILUSTRACIÓN EN ESPAÑA Y LA EDUCACIÓN EN
JOVELLANOS
El
presente trabajo consiste en una exposición de una serie de ideas a destacar a
partir de dos textos. El primero de ellos se trata de un artículo de Martín
Domínguez Lázaro publicado en la Revista de historia (Norba 10. 1990), cuyo
título es “LA EDUCACIÓN DURANTE LA ILUSTRACIÓN ESPAÑOLA”; y el segundo
de ellos es un ensayo titulado como “LA EDUCACIÓN EN JOVELLANOS”;
elaborado por María Torregrosa Sánchez. Las ideas a su vez han sido ampliadas y
contrastadas tras el debate llevado a cabo en la sesión del día 25 de febrero
de 2021, en la asignatura Tendencias contemporáneas de la educación.
TEXTO
1: “LA EDUCACIÓN DURANTE LA ILUSTRACIÓN ESPAÑOLA”.
En
primer lugar, puede destacarse la decadencia de las universidades durante el
período de la Ilustración española. La gran mayoría de catedráticos procedieron
al abandono de estas instituciones a favor de otras que presentaran una
remuneración económica más favorable, así como la preocupación del país acerca
de los nuevos saberes y su repercusión en la religión imperante.
Por
otro lado, las facultades presentaron cierta oposición a la reforma establecida
por la llegada de Carlos III al poder. Se hace una especial mención a la
convicción de que estas facultades estuvieran bajo la tutela del gobierno. La expulsión
de los Jesuitas anterior dejó varias vacantes en las Cátedras.
El
fracaso de la reforma se debió principalmente a la oposición de las órdenes
religiosas y sus aliados, así como la oposición de los colegiales.
En
lo referente a las innovaciones extrauniversitarias, en el caso de España se
destaca el intento de creación de una universidad en Madrid, para tratar de
abordar las nuevas tendencias científicas que en ese entonces se hallaban en
auge en Europa. En este proyecto destacó la figura del Conde de Aranda; pero al
retirarse como embajador de París, Floridablanca opta por la creación de una
“Academia de Ciencias y Artes” que inició el marqués de Villena durante el
reinado de Fernando VI.
La
política educativa durante el reinado de Carlos IV se destacó principalmente
por la oposición a los centros mencionados anteriormente. Las cátedras de
Derecho natural fueron suprimidas y se acabó con la influencia y poder de los
colegios Mayores. Se enfoca el problema de la enseñanza además como un problema
de carácter nacional.
Finalmente
considero importante hacer una mención a la educación femenina durante esa
época. La formación de la mujer consistía en la instrucción para las labores
domésticas, por tanto, diferenciándose de la enseñanza masculina, reflejo de la
mentalidad machista de la época. No obstante, el paso del tiempo marcó una
serie de iniciativas para fomentar la educación femenina a ámbitos como el arte,
fenómeno conocido como “el siglo de la mujer”. En definitiva, se proponía una
educación en la que la mujer se formara de una manera independiente.
La
educación femenina en esta época, además, se empieza a ver influenciada por
ideas extranjeras, que afirman que la mujer está capacitada para el mismo
trabajo que el hombre.
TEXTO
2: “LA EDUCACIÓN EN JOVELLANOS”.
En
primer lugar, se enfoca la educación en la España del siglo XVIII, con la idea
de que esta no surgió de repente, sino que sufrió una evolución hasta su
consolidación como tal en la Constitución de 1812, pero no se estableció hasta
1857 gracias al impulso del ministro Claudio Moyano.
Según
Jovellanos, la educación es “el conjunto de todas las virtudes y principios de
la sana moral, además de valores tales como la caridad, la buena fe y la
decencia”. Con la educación se busca evitar que los niños, esto es, los
estudiantes, acaben con extraños; estén integrados en un centro concreto. Por
otro lado, Jovellanos afirma que el origen de la prosperidad es la educación,
una educación aplicable a toda la ciudadanía sin importar su origen social.
Jovellanos denomina la educación como “instrucción pública”.
Por
otro lado, se destaca la idea siguiente de Jovellanos: si bien es importante
que los niños sepan andar, cantar o bailar; debe tener la misma importancia la
llamada “ciencia de la virtud”, ciencia sustentada en la moral. Lo que es bueno
para la sociedad es bueno para el país.
La
asignatura para enseñar, y por tanto fundamental, debería ser la ética. Se
encuentra vinculada a la noción de derecho natural (que sea el niño el que vaya
formándose) de donde derivan todos los principios que propugna Jovellanos. Se
resaltan a su vez tres errores a corregir que son:
-Atribuir
a los “brutos” la capacidad de derecho cuando es obvio que no lo pueden poseer.
-La
naturaleza es autora de este derecho antes mencionado, cuando esta denominación
tan solo se refiere a los seres que forman el universo o al conjunto de las
leyes que componen el universo; por tanto, no es un ser simple del que pudo
proceder el derecho sino una idea compleja y universal.
-La razón es una cualidad de nuestras almas y
no un ser.
En
definitiva, el gran error ha sido reconocer una serie de derechos sin una ley
que los regule, norma que los establezca o legislador que los cree.
Refiriéndose
ahora a la persona que debe enseñar, la instrucción debe estar bajo la potestad
de los padres de los niños, para que así estos respondan con docilidad a la
instrucción. Una vez que la familia no puede enseñar, Primero se debe instruir
en el correcto uso de los derechos y obligaciones que tiene todo ciudadano y
después las obligaciones y funciones propias del Estado, empleo y profesiones
en las que se encuentre.
Una
vez dicho esto, se distinguen las siguientes asignaturas y materias en el
modelo de educación presente:
-La
educación física. Busca la perfección de las capacidades físicas en los
ciudadanos y corregir los malos hábitos que hayan contraído en educación
privada (en casa) por lo que los ejercicios se centrarán en la fuerza, agilidad
y destreza. Debe ser una educación común y pública en todos los pueblos de
España.
-La
educación literaria. En este caso se tratan de potenciar las capacidades
intelectuales y morales del hombre. Puede dividirse en los métodos necesarios
para alcanzar los conocimientos y los principios de las diversas ciencias que
abordan estos métodos. La primera de estas enseñanzas es común y obligatorio;
la segunda solo será estudiada por aquellos que se quieran dedicar al estudio.
Estas etapas son:
Ø Primeras
letras. Consiste en la enseñanza de la escritura y la lectura. Se enseña a leer
solo porque con esa habilidad el alumno podrá acceder a los demás
conocimientos.
Ø Estudio
de la lengua castellana. Se trata de un aprendizaje más profundo, en el que la
gramática jugaría un papel muy importante.
-Las
ciencias. Jovellanos las divide en dos ramas:
Ø Filosofía
especulativa. Se trata de las asignaturas de pensamiento y son la teología, la
ontología (estudia las propiedades del ser), la física, la ética y la economía
civil.
Ø Filosofía
práctica. Referidas a calcular y son la aritmética, álgebra, cálculo integral,
astronomía física y química.
En
definitiva, Jovellanos propugna un sistema de educación pública que podrá ser
aplicado a todos los jóvenes con independencia de su clase social porque una
instrucción, según él, basada en la moral, la virtud y a una mejor formación
son la base para la construcción de los nuevos ciudadanos. Las obras de
Jovellanos marcan un punto de partida para la mejora de nuestro sistema
educativo actual.
En cuanto a la educación de la mujer, se observa que no es una educación tan igualitaria como la de los hombres, apreciándose las diferencias expuestas en el texto anterior.